Las etiquetas de manipulación son un elemento esencial para garantizar la seguridad en el transporte de mercancías peligrosas. Aunque no identifican el riesgo químico del producto, proporcionan instrucciones críticas para su manipulación, almacenamiento y transporte, reduciendo significativamente la posibilidad de incidentes.
El cumplimiento de las normativas internacionales no solo evita sanciones, sino que también protege a las personas, la carga y el medio ambiente.